En 1996 a Leonel lo criticaban por joven y ahora es por viejo

Las críticas a la cuarta candidatura presidencial de Leonel Fernández llevó a sus oponentes en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), ha construir un discurso que inició con el concepto de alternabilidad, pasó por el de renovación hasta sangre nueva.

Paradójicamente, el tema de la edad ha perseguido a Fernández en algunas etapas de su carrera polítca. Fernández en el 1996 cuando se presentó por primera vez como candidato presidencial era el más joven entre los tres principales aspirantes pues tenía 43 años; José Francisco Peña Gómez 61 y Jacinto Peynado 55.

Ahora, entre los tres principales contendores, es el de más edad pues ya tiene 65 años, mientras Gonzalo Castillo registra 59 y Luis Abinader, 42.

En el 1996 la crítica fue porque era muy joven y sin experiencia y ahora es porque está en edad avanzada. Y es que los comentarios por la edad han sido un tema que ha perseguido al expresidente de la República, en su primera participación como candidato presidencial recibió ataques de José Francisco Peña Gómez y sus seguidores que lo calificaban de inexperto y hasta llegaron a decir que nunca había trabajado y que como abogado ni a las audiencias asistía.

Ahora, una de las críticas más fuerte que carga Fernández en su cuarta candidatura presidencial es que ya se ha colocado la banda en tres ocasiones y que debería voluntariamente retirarse para dar paso a otras figuras. Las críticas más ácidas en ese sentido las vivió mientras estuvo en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), pues fue la principal bandera de denuestos de los aspirantes presidenciales y el ahora presidente del PLD, Temístocles Montás, no ha soltado el tema desde el 2013.

Incluso, el presidente Danilo Medina en el discurso de respuesta tras la salida del expresidente de la organización lo acusó de que “no sabe vivir sin ser presidente o ser candidato”. Cuando el tema de la posible reforma a la Constitución para la reelección del presidente Danilo Medina se instaló en la opinión pública y Fernández entró con fuerza en el debate público, el ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, publicó en su cuenta de twitter que “el Presidente Danilo Medina estará en el gobierno hasta el 16/8/2020, ni un día más. Es preciso que el PLD proponga al país nuevos rostros”.

Al parecer Fernández se sintió aludido porque unas semanas más tarde escribió un artículo en su columna del Listín Diario en el que exalta el valor de la experiencia para los asuntos de Estado. “En lo relativo al papel político de la vejez, desde los tiempos de la República romana se ha depositado gran confianza en las personas de edad avanzada”, comenta Fernández en la publicación del 11 de septiembre del 2017.

El expresidente concluyó su escrito citando al educador griego Isócrates: “Cuenta la leyenda que en cierta ocasión se le preguntó a Isócrates, el orador y educador griego, por qué razón, acercándose ya al centenario de su natalicio trabajaba tanto, a lo que respondió: “No tengo de qué acusar a la vejez”. En una entrevista reciente en la cadena CNN, cuestionado de que si piensa retirarse de la política, dijo: “Yo estaré en la política mientras hayan seguidores que comprendan que puedo ser útil en una causa de consolidación democrática y de prosperidad para nuestro país”, expresó.

Fernández ha enfrentado una etapa política difícil

Fernández ha enfrentado una etapa difícil para alcanzar la presidencia por cuarta vez. El proceso incluyó una oposición férrea a la reforma constitucional para la reelección de Medina en la que llegó a encabezar una protesta bajo lluvia hacia el Congreso Nacional. Frustrado el plan de reforma, Fernández entonces tuvo que enfrentar en las primarias del PLD todo el peso del poder del Estado y la estructura política de Danilo Medina contra su candidatura. De todos modos, el resultado fue cerrado y perdió por 26 mil votos.

Cúpula lo persigue aún fuera del PLD

Fernández salió del PLD luego de 46 años de militancia al alegar que el resultado de las primarias fue producto de un fraude.

Aunque seis partidos políticos lo proclamaron candidato presidencial, sus antiguos compañeros del PLD ahora lo persiguen y colocan todas las trabas posibles para impedir su participación en las elecciones. El mayor problema del expresidente son las disposiciones legales que supuestamente impiden su candidatura y aunque fueron derogadas por el TSE, el PLD insiste en que el TC las valide.