Esta escultura en la sede de la CIA contiene uno de los misterios sin resolver más famosos del mundo

En la sede de la CIA se encuentra una escultura que contiene un código secreto que ha dejado perplejos a los mejores criptólogos durante décadas.

A fines de la década de 1980, el artista Jim Sanborn recibió el encargo de crear una escultura para exhibir en la sede de la CIA en Langley, Virginia. Sabiendo que algunos de los principales funcionarios de inteligencia del mundo verían la pieza prácticamente todos los días, Sanborn hizo una obra de arte que es, en una palabra, desconcertante.

Presentada el 3 de noviembre de 1990, se llama Kryptos, y contiene un desafío criptográfico. Seguramente, alguien descifraría el código en solo un par de semanas, pensó Sanborn.

Pero nadie lo hizo. Y, hoy, Kryptos sigue siendo uno de los misterios sin resolver más famosos del mundo.

“No pensé que duraría tanto tiempo -treinta años- sin ser descifrado”, dice Sanborn.

Kryptos se ubica en un patio fuera de la sede de la CIA. Es una pantalla curva de cobre que mide 3,6 metros de alto y 6 metros de ancho, una obra llena de letras. “Corté con rompecabezas, a mano, casi 2.000 letras”, comenta Sanborn.

El texto que cubre la escultura luce un caos para el ojo inexperto, pero Kryptos contiene cuatro mensajes distintos y codificados que juntos forman un enigma, según Sanborn.

Sanborn no tenía experiencia en el arte de escribir código antes de crear Kryptos. Y no era particularmente bueno en matemáticas.

“Así que tuve que recurrir a alguien. ¿Serían los soviéticos? ¿Sería el Mossad? ¿Sería otra agencia de inteligencia?” bromea. “Casi los taché a todos porque probablemente no terminaría bien”.

El artista finalmente buscó orientación de Edward Scheidt, un experto en criptología y encriptación que había sido presidente del Centro Criptográfico de la CIA antes de retirarse.

“Nos conocimos más o menos en secreto, y él me educó sobre el tema del código, los códigos modernos, los sistemas de codificación contemporáneos, al menos contemporáneo en el ’88”, comehta Sanborn.

Utilizando lo que aprendió de Scheidt, Sanborn compuso mensajes de texto codificados para incrustarlos en Kryptos usando diversas técnicas, incluidos patrones y matrices.

“Quería que se revelara como pelar capas de una cebolla”, afirma sobre el misterio tallado en Kryptos.

Tres de los mensajes codificados han sido descifrados a lo largo de los años por miembros de la NSA, la CIA y el público en general.

Pero más de la cebolla necesita ser pelada.

Lo que dicen los mensajes

El primer mensaje dice: “Between subtle shading and the absence of light lies the nuance of iqlusion”. (En español sería algo como “entre el sombreado sutil y la ausencia de luz yace el matiz de iqlusion”).

“Iqlusion” no es un error tipográfico. Sanborn escribió mal la palabra “ilusión” intencionalmente. Era su forma de despistar a la gente.

El segundo mensaje, que también contiene un error ortográfico, comparte coordenadas de latitud y longitud para la CIA, insinúa que algo está enterrado allí y hace referencia a “WW”.

Las iniciales son un guiño a William Webster. Fue el jefe de la CIA en 1990 cuando se instaló Kryptos.

El tercer mensaje toma prestado escritos del arqueólogo Howard Carter sobre abrir la puerta de la tumba del rey Tut.

¿Entonces, qué significa todo esto?

Eso es lo que sigue siendo un misterio. Estaremos un paso más cerca cuando alguien finalmente descifre el código detrás del cuarto mensaje.

Hay muchos que piensan que sí, pero según Sanborn, nadie lo ha hecho todavía.

“Tengo un individuo que se contacta conmigo una vez por semana exactamente en el mismo segundo, creo que son los martes a las 8:23 de la mañana, con un descifrado, y esta persona ha estado haciendo esto durante dos años y medio”, asegura Sanborn.