Jordan, Neymar, Parker La NBA llegó a París por todo lo alto

Tony Parker haciendo de anfitrión en casa, Michael Jordan atendiendo a la prensa, Giannis Antetokounmpo paseando su estatus de MVP, Neymar y Kylian Mbappé a pie de pista, Kareem Abdul-Jabbar y otras leyendas recibiendo un homenaje… La Ciudad de la Luz estuvo resplandeciente para recibir a la NBA.

El partido, disputado entre Charlotte Hornets y Milwaukee Bucks –con victoria para los segundos– no defraudó, pero lo que se vivió en el AccorHotels Arena fue más allá. Quizás siendo consciente de que era su puesta de largo en una de las ciudades más admiradas y visitadas del mundo, la NBA quiso hacer de este evento una fiesta que superase con creces lo que es en sí un partido de baloncesto. Leyendas, jugadores franceses que han pasado por la Liga, estrellas de fútbol, numerosos espectáculos en los descansos… No faltó de nada.

Antes de empezar el partido, y con la expectación ya por las nubes, el protagonismo era para el que para muchos es el mejor jugador de la historia: Michael Jordan. El ganador de seis anillos con los Chicago Bulls es un enamorado de París; tanto es así que antes de que fuese oficial la llegada de la NBA a la ciudad francesa ya señaló que le parecía una gran idea jugar allí. Ante más de 200 periodistas explicó la relevancia de estar a orillas del Sena. “Es muy bueno estar aquí para que los chicos puedan ver y entender otra cultura. La gente de París ha estado increíble. Sin duda intentaremos volver”, comentaba.

Michael es mundialmente reconocido y admirado, pero para el público francés hay otro chico que ha marcado una época y que, por supuesto, tampoco podía faltar a tan magno evento: Tony Parker. El que fuese base de San Antonio Spurs estuvo presente en el encuentro y fue uno de los más aclamados por el público. Además, recibió su particular homenaje con la proyección de un vídeo, momento tras el cual se dirigió al centro de la cancha para dirigirse a los aficionados, quienes lo recibieron con una estruendosa ovación que superó a las que regalaron a Nicolas Batum o Giannis Antetokounmpo.