Lecciones de China: cómo los negocios en el mundo han cambiado para siempre

Durante la mayor parte de este año, China ha estado viviendo siete semanas en el futuro.

La segunda economía más grande del mundo fue la primera afectada por el brote de coronavirus, que la obligó a detener los viajes, cerrar tiendas y parques temáticos, exigir a la gente usar máscaras faciales y alentar a la gente a aplicar el distanciamiento social.

Ahora, el país está reabriendo gradualmente. Y a medida que el resto del mundo se prepara para hacer lo mismo, las compañías que se vieron obligadas a responder primero al brote en China están utilizando sus primeras experiencias para formar un plan para otras regiones.

Las respuestas corporativas en China se han convertido en un punto focal para los analistas de Wall Street en los últimos meses, mientras marcas globales como Nike, Starbucks y Disney comparten sus experiencias en el país en llamadas con inversores y dan crédito a sus equipos allí para guiarlos a través de la crisis.

Nike, por ejemplo, dijo recientemente que estaba “viendo el otro lado de la crisis en China” y que ha aprendido las mejores prácticas que podrían transferirse a otra parte. Y cuando Volkswagen reabrió su planta gigante en Wolfsburg, Alemania, esta semana, citó su experiencia en reanudar negocios en 32 de sus 33 fábricas en China.

Las nuevas estrategias que las empresas están introduciendo no devolverán la vida a la normalidad, según los líderes empresariales y expertos. En cambio, dicen que la crisis podría cambiar permanentemente la forma en que trabajamos, compramos y administramos nuestros negocios.

“Esta es la nueva normalidad”, dijo Alain Benichou, director ejecutivo de IBM China. “Hay muchas llamadas de atención en las que estamos trabajando en este momento”.

He aquí un vistazo a cómo ha cambiado el futuro de los negocios, y cómo China nos está dando una vista previa.

La forma en que trabajamos

Para Despina Katsikakis, el lugar de trabajo promedio ya está empezando a verse muy diferente.

Katsikakis, socia con sede en Londres que se enfoca en la innovación y las prácticas emergentes en la firma de bienes raíces comerciales Cushman & Wakefield, ha estado asesorando a empresas de todo el mundo para el regreso al trabajo.

En China, la empresa ya ha ayudado a trasladar a más de un millón de trabajadores a las oficinas. En opinión de Katsikakis, la crisis ha adelantado rápidamente el futuro del trabajo en más de una década.

La empresa espera capitalizar ese cambio, comenzando con una guía visual para sus clientes llamada “Six Feet Office” (“Oficina a dos metros”). El concepto, un “laboratorio viviente” en la oficina de Amsterdam de Cushman & Wakefield, se basó en sus conclusiones de China y otros comentarios de trabajadores y clientes de todo el mundo.

“Es un prototipo que básicamente está ahí para inspirar a las personas a pensar en soluciones, sobre cómo poner en juego el distanciamiento social, cómo preparar el edificio de manera adecuada y realmente empujar a las personas hacia diferentes comportamientos”, dijo Katsikakis.

En esta nueva normalidad, los escritorios están, como era de esperar, separados dos metros. Los funcionarios de salud de todo el mundo han aconsejado durante meses a las personas que mantengan esta distancia entre sí para evitar la propagación del virus.

A los trabajadores se les indica que caminen “solo en una dirección”, en sentido de las manecillas del reloj, por toda la oficina, para evitar pasar uno al lado del otro y potencialmente propagar más gérmenes. Katsikakis dijo que la guía se basó en consultas con expertos en atención médica, quienes compartieron cómo los médicos se movían en los hospitales.

Una de las conclusiones más importantes que la empresa ha obtenido de China, dijo, es que “debemos asegurarnos de que confiamos en que volveremos a un entorno saludable”.

En los próximos años, ella imagina sensores reemplazando la mayoría de las superficies compartidas que solíamos tocar. En lugar de deslizar tu pase de entrada para entrar, por ejemplo, puedes enfrentarte a una cámara de reconocimiento facial o extraer un código QR en tu teléfono.

También se espera que las empresas inviertan más en sistemas de filtración de aire en la oficina para reducir los contaminantes (Volkswagen, por ejemplo, ha establecido sus unidades de aire acondicionado al máximo en Wolfsburg). Algunos incluso pueden instalar protectores de estornudos de plexiglás en los escritorios, dijo Katsikakis. Para evitar contaminar las superficies, la empresa sugiere colocar un bloc de papel sobre tu estación de trabajo y reemplazarlo diariamente.