Una de cada cinco adolescentes ha quedado embarazada en el país

La última publicación de la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar) 2018 dedica un capítulo a la salud sexual y reproductiva de la adolescencia en el que alerta sobre el alto número de jóvenes que quedan embarazas entre los 15 y 19 años y las consecuencias sicosociales y económicas de la preñez a esa edad.

Una de cada cinco adolescentes ha quedado embarazada, según el nuevo dato que da el estudio, que equivale al 19.1% de las 4,946 jóvenes encuestadas. Las que ya son madres alcanzan el 13.8%.

El estudio destaca que la incidencia se mantiene desde la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (Enhogar-MICS 2014) que reflejaba que República Dominicana ocupa el quinto lugar en embarazos de niñas y adolescentes entre los países de América Latina y el Caribe.

“La República Dominicana cuenta con el marco legislativo y político adecuado para prevenir el embarazo en las adolescentes; sin embargo, la falta de programas de educación y de servicios de salud sexual y reproductiva son un obstáculo para reducir la alta tasa que se presenta a nivel nacional”, plantea.

Al analizar el número de embarazadas por grupo socioeconómico familiar, Enhogar 2018 refleja que, el 38.3% de las adolescentes pertenece al grupo Muy Bajo, frente al 4.3% del grupo Alto. A nivel de provincia las tasas más altas se encuentran en Azua (36.9%) y Pedernales (35.1%).

“Se aprecia que, en los grupos más bajos de la zona urbana, la prevalencia de adolescentes alguna vez embarazadas es más alta que en la zona rural. Esta prevalencia disminuye a medida que se estudian los grupos más altos”.

Otro dato que destaca la encuesta es que el 67.7% de las que se embarazaron no deseaba tener un hijo en ese momento y que el 48.7% no continuó asistiendo a la escuela, colegio o universidad luego del nacimiento de su primer hijo o hija.

“Los embarazos a temprana edad traen consigo una serie de consecuencias, que afectan tanto física como psicológicamente a las niñas que quedan embarazadas, puesto a que no están preparadas fisiológicamente para concebir un hijo, lo que a su vez puede traer como consecuencia tanto la mortalidad materna como la prenatal, bajo peso del bebé al nacer, deficiencia intelectual del hijo o hija y retraso del desarrollo físico y mental del niño”, dice el estudio como parte de su justificación para el abordaje de la temática.

Señala, además, que el embarazo en adolescentes es causa de abandono escolar, lo que incidirá en la calidad de vida de los nuevos padres, a la vez que genera rechazo hacia la nueva criatura, falta de apoyo emocional por parte de los padres de las adolescentes, “sentimientos de culpa, rechazo social, e incluso puede convertirse en el factor desencadenante de una depresión postparto”, advierte Enhogar, una publicación de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).